jueves, 27 de marzo de 2014

La mitad de la promesa

Prometía en mi publicación de ayer mostrar una foto de D. Ignacio, más, por ahora, sólo he encontrado ésta en la que aparece la mitad de su rostro. Creo que existe otra, pero necesito algo más de tiempo para encontrarla.


Como compensación, mi persona aparece de cuerpo entero, rollizo y, quizá, con algunas galletas de más en el cuerpo...

martes, 25 de marzo de 2014

Costumbres y sucedidos, las galletas torcidas de D. Ignacio.

Era D. Ignacio el cura de la "residencia de Mieres", hoy "Hospital Álvarez Buylla". Creo que aparece en alguna foto por los alrededores de la residencia; yo lo recuerdo bastante calvo, siempre con sotana, como era costumbre en esa época. Prometo subir la foto cuando la encuentre.

Tened en cuenta que cuando nos fuimos de Mieres yo tenía 8 años, si no me equivoco, así que los recuerdos son algo difusos, pero había una especie de túnel para que los coches accedieran a la parte de atrás de las residencia. Este túnel debía de servir de separación con una zona en la que tenía D. Ignacio el despacho, la capilla y quizá algunas dependencias.

Cuando íbamos por la residencia, supongo con cierta frecuencia por la actividad de nuestro padre, D. Ignacio nos daba algunas galletas "maría" que, al menos a mí, me hacían ilusión. Siempre nos decía que las galletas estaban torcidas y que había que comerlas para ponerlas derechas. ¡A ver si vais por la residencia a enderezar galletas!

No sé si José Ignacio o María Elena se acordarán de ésto, los demás supongo que eran demasiado "jóvenes".

Si algún joven lee estas líneas, le recuerdo que en esos años, hacia 1960, no había muchas más variedades de galletas que las "maría", no había, ni mucho menos, la variedad que existe hoy día, así que unas galletas eran una golosina digna del mejor aprecio.




Ramón

P.D. las fotos fueron añadidas días después de escribir el texto.

sábado, 8 de marzo de 2014

Estoy aprendiendo porque no tenía las cosas claras y esto es una prueba. Pablo el profesor